Y mis hijos van a encontrarse con tus hijos,
y los hijos de estos con los hijos de aquellos,
y los hijos de los unos han de hacer lo propio
con los hijos de los otros.
Así, hasta que todo no exista.
Así, para que lo que tenga que pasar pase.
Y así, para que la flor tomada antes del tiempo
no sea sólo un descuido atolondrado.
Para sentir alivio en la hora blanca.
Para no preguntar más nada.
Y así para que el agua corra
y mi río siga su cauce.
Y llegue adonde llegar deba.
Es así, el futuro es un momento cargado de inexistencia
ResponderEliminar