Buen día a tu boca que no besa, que no ora.
El sol no quiere que te cubras, y promete buscarte,
inundar tu plexo de cosquillas
recorrerte entero hasta calmarte.
Buen día a tu pierna sobre mi pierna
a tu espalda hecha de mundo viejo.
Bauticemos esta luz con nuestra carne.
Respiremos entre diascalias.
Buen día, mago de corazón a rayas rojas
la noche llegará alguna vez.
Pero no la esperes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario