domingo, 15 de julio de 2012

    Hubo una época, no muy lejana, en la que los domingos me caían bastante bien. Hoy ni eso, otra cosa más para agregar a la lista de cosas/personas/situaciones que me las paso por el orto. El ¨todo¨ es efímeramente inaplicable, porque el ¨todo¨ se reduce a dos o tres boludeces que te la hacen más fácil o te cagan con ganas. Un llamado que haces o no, una excusa ante la mínima posibilidad de mostrarte débil. Retiro lo dicho, el ¨todo¨ se reduce a una sola cosa, para mí.
    Pero no me jode mucho, esto es algo que agregaré a la listita proximamente!

Extrañar es una palabra extraña, extrañamente rara. Y, no es útil agitarnos prematuramente por nada. Seguí adelante, con dignidad, la mano en el chaleco. No te exaltes y la muerte no tendrá dominio. Hay tiempo en abundancia, querido mío. No somos todavía jóvenes y espontáneos. No grites.

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