martes, 18 de noviembre de 2014

Un pájaro azul despliega a sus alas
y quiere enamorar al sol
- yo quisiera amarte, pero ya sabes lo que sucederá
cuando estes cerca.

Un pájaro azul buscó nido
sin hallarlo
otros mundos debe haber...

Mi promesa de amor eterno
a los que embellecen las ruinas
y a todo al que alguna vez abracé.

Un pájaro azul vuela
un pájaro azul se va volando.

martes, 11 de noviembre de 2014

Fue un gesto de amor?
o de qué?
soltar la mano
tomar la otra
dejándome
en la suave orilla
de un río de agua dulce
y dulces fueron los años

miércoles, 27 de agosto de 2014

Arde

Con la pila
mal
colocada
no se puede
no funciona
no se enciende
en la noche
que todo lo arde
frío.
No te involucres
no te involucres tanto
le dice
el príncipe
a la luna
porque come
y no devuelve
no vomita
el tiempo
tras el sauce
del camino
y otro árbol
que nunca
tuvo tronco.

miércoles, 4 de junio de 2014

El amor que detiene el bondi, no el que se va en el tren y te mira desde arriba. Yo quiero el amor que detiene el bondi.

Una Parte ( I )

    Mi abuela siempre fue la liera, la que escapaba de la siesta para trepar al árbol de duraznos sorteando alturas y avispas en su tucumana niñez. Como yo, ella tuvo cuatro hermanos: dos mujeres y dos varones, como yo. Todos están lejos, tres que siguen donde siempre y una en la eternidad. Mi abuela los extraña por igual a todos. Pero a quien más extraña sin dudas es a su mamá, de ella siempre habla y con ella siempre sueña.
    Se llamaba Adela del Corazón de Jesús y era diaguita. Abandonada de todo afecto supo saciar su hambre bebiendo leche de las tetas de las cabras. Nunca supo leer ni escribir, pero a mi entender y según las historias de mi abuela, fue una transformadora intrépida y sabia como ella sola. No llegué a conocerla, murió de pronto en un accidente de autos, se desnucó y en un parpadear se fue a la tierra del cuento, cuatro años antes de que yo nazca. Sin embargo la siento, y deambula por la casa, por las ollas y los olores que nunca sintió porque no tenía olfato y en mi abuela, su hija que con la grandeza del amor hizo de mí esto mucho o poco que soy.
    Mi abuela Cira, la mamá de mi mamá, la mujer de mi abuelo Don René Coronel, con sus mañas y sus ternuras me enseñó a pedir deseos a los panaderos que viajan en el aire, a curar mis heridas con saliva amarga y a seguir el legado para que se extienda por la tierra, para que llegue adonde llegar debe, porque a eso vinimos todos ¿no?
    Quiero que haya alma en lo que cuento, desnuda o engalanada ...

jueves, 9 de enero de 2014

La ventaja del ser y estar

Lo bueno de estar aca adentro
es que sin hacer tanto esfuerzo
me encuentro.

Adentro y no afuera
estamos todos
formando un alguien.