sábado, 5 de enero de 2013

Hace un tiempo me encontré hablando de lagos y mares, de monstruos y de infinitas luchas. Hoy, meses después de la contienda, reflejo un poco celestes los matices de este cuerpo devoto de otros cuerpos. ¿Pero qué hay de vos, alma mía, subterráneo de mi malos tragos? ¿qué con vos y tu salvaje respirar?
El alivio, se encuentras escrito en un viejo libro, de autor incierto.